Resolución 2025: Comer en estos 25 lugares

6–9 minutos

leer



Resolución 2025: Comer en estos 25 lugares

Recuerdo cuando me llevaban cuando chiquito a algún fast food. No era constante. Si acaso cada quincena. Un viernes o sábado. Me recuerdo emocionado; ansioso por comer algo sabroso, fuera de mi casa, preparado por alguien extraño. Una loncherita con un juguetito; jugar en el patio del sitio. Luego, ir a Blockbuster o haber pedido para llevar y comer en la sala de casa, viendo a Entrando por la cocina. No miento cuando escribo que esa emoción es bien similar a la que siento hoy día cuando me llevo a algún restaurante que quiero ir.

Mientras crecía, me dejaban de gustar los fast foods y quería ir a sitios de aquí. Creo que el primer restaurante que visité (a mis 18 o 19, luego de generar mi dinero en una heladería en la que trabajaba) fue La Casa de las Tías en Ponce. Recuerdo mirar el menú y escoger lo más económico. Recuerdo la vergüenza y la felicidad.

Hoy tengo la dicha de poder elegir lo que quiero. Ir a comer en un restaurante es lujo. Sí, lo sé. Un privilegio, incluso, en este planeta compuesto por desigualdades. Sí, cierto. Hasta ir a restaurante puede estar de más. Sí, pero me encanta. No gasto chavos en unos tenis, pero feliz que gasto en un buen plato. Mea culpa

¿Y, qué significa ir o poder ir a un restaurante? Más allá de no tener tiempo pa’ cocinar o porque se tiene el tiempo y los chavos, o porque es un jangueo o se quiere tener una experiencia. ¿Qué significa? En La Mestura de hoy no exploro esa pregunta, ni las dimensiones sociales y culturales de ir a comer o del restaurante como un espacio multifuncional. Pero sí te comparto los 25 lugares a los que quiero ir en este 2025, entre otras cosas en este suplemento mensual de La Fiambrera.

Este es un ensayo de La Mestura. Apoya mi trabajo para La Fiambrera suscribiéndote abajo. Tu aportación al pote te dejará leer este y otras entradas de La Mestura.

Deja un comentario

Recibe La Fiambrera, mi newsletter/boletín semanal para pensar y entender nuestros sistemas alimentarios:

Sigue leyendo